Llevar la llamada en sí
La mitad de lo que hace que una llamada funcione ocurre antes de que nadie hable, y casi todo tiene que ver con el enlace.
MeMeet ofrece vídeo y audio en HD, pantalla compartida con modo presentación, notas colaborativas, checklists integradas, grabación y enlaces de reunión en un clic.
El enlace es la función
Un enlace de reunión que exige un clic y ninguna cuenta es la diferencia entre un cliente que entra y un cliente que escribe un correo preguntando cómo entrar. Mándalo en la invitación del calendario y no en un mensaje ese mismo día: la invitación es donde la gente mira treinta segundos antes, y un enlace que hay que buscar es un enlace que empieza la reunión cuatro minutos tarde.
Si hay alguien de fuera de tu equipo, manda el enlace también la víspera. No porque vayan a probarlo, sino porque quien iba a tener un problema ahora tiene tiempo de decirlo.
Compartir una pantalla que se pueda leer
La mayoría de las pantallas compartidas son ilegibles y quien presenta nunca se entera, porque nadie quiere ser el que lo dice.
Tres cosas lo resuelven casi todo. Comparte una ventana, no el escritorio entero: mantiene tus notificaciones en privado y evita que quien mira busque qué parte importa. Aumenta el tamaño de letra antes de compartir, no después de que alguien lo pida; en un móvil tu texto de editor habitual es ilegible. Y usa el modo presentación cuando estés explicando algo en lugar de trabajar en ello, porque quita la interfaz que no quieres que lean.
Si compartes código o una tabla, di en voz alta qué estás señalando. Quien mira en pantalla pequeña no ve tu cursor.
Grabar, con honestidad
Graba aquello sobre lo que se vaya a basar una decisión. No para que se vea después —casi nadie lo hace— sino para que la única vez que alguien discuta lo acordado haya una respuesta en vez de dos recuerdos.
Dos reglas que no son opcionales. Di en voz alta al principio que estás grabando, aunque aparezca un aviso. Y no grabes una conversación sobre el rendimiento de una persona o los problemas de un cliente; la existencia de ese archivo es un riesgo y su utilidad es casi nula.
Las dos cosas que hacen que una llamada produzca algo
Abre las notas colaborativas antes de la llamada, no después. Un documento que ya existe cuando la gente entra se usa; uno creado al final recibe lo que recuerde quien más culpable se sienta.
Y añade puntos a la checklist mientras se habla. Una acción capturada en directo tiene responsable porque el responsable está en la sala. La misma acción escrita después no tiene responsable, y sin responsable no ocurre.
Preguntas que la gente hace
¿Cómo evito que las reuniones empiecen tarde?
Pon el enlace en la invitación del calendario y no en un mensaje del mismo día. Ahí es donde la gente mira treinta segundos antes; un enlace que hay que buscar cuesta cuatro minutos cada vez.
¿Por qué nadie puede leer mi pantalla compartida?
Porque compartiste el escritorio entero con tu tamaño de letra habitual. Comparte una sola ventana, aumenta la letra antes de compartir y usa el modo presentación cuando expliques algo en lugar de trabajar en ello.
¿Debo grabar todas las reuniones?
Graba aquello sobre lo que se apoyará una decisión. No grabes conversaciones sobre el rendimiento de alguien ni sobre los problemas de un cliente: ese archivo es un riesgo y nadie lo va a ver.